Conoces la escena. La cita está bloqueada desde hace tres semanas, has preparado el stencil, has sacado tus tintas. Las 14h. Las 14h15. Nadie. Ni un mensaje. Solo un sillón vacío y media jornada que nunca vas a facturar.
El no-show no es "mala suerte". Es un hueco en tu agenda que podrías haber vendido, más el tiempo de preparación ya quemado. La única protección real es el depósito. El problema: muchos artistas no se atreven a pedirlo, por miedo a parecer unos agarrados. Vamos a resolver eso.
Un depósito no espanta a tus clientes
El cliente de verdad, el que quiere realmente tu trazo en su piel, no huye por 30 €. Pone el depósito sin pensárselo: ha cogido una cita, viene. ¿Quién huye, entonces? Los indecisos, los que "ya veremos" y cancelan la víspera. A esos no los pierdes. Los filtras. Y una agenda sin turistas es una agenda que aguanta.
El depósito no es una barrera de entrada. Es una prueba de seriedad — y la gente seria la pasa sin rechistar.
Cuánto pedir para que sea justo
Deja siempre una cosa clara por escrito: el depósito se descuenta del precio final. No es un "suplemento", es un adelanto. Dicho así, ya nadie pone pegas. En cuanto al importe:
- 0 % — permitido, pero vuelves a jugártela con el no-show a tu costa.
- 10 a 20 % — un filtro suave, tranquilizador para un primer contacto.
- 30 % — el estándar del oficio contra los no-shows, justo para todo el mundo.
- 50 % y más — para piezas grandes, jornadas completas, desplazamientos.
El detalle que lo cambia todo: el dinero va DIRECTO a ti
La mayoría de las plataformas se llevan una comisión por cada reserva. Nosotros no. Con Inkkore, 0 % de comisión sobre tus tatuajes: el depósito llega directamente a tus medios — PayPal, IBAN, Revolut. Tu cliente pone 30 €, esos 30 € aterrizan en tu cuenta, punto. Sin bote intermediario, sin porcentaje mordido. Es tu pasta, al instante.
Pedirlo sin incomodidad
- Pon la norma en el momento de la reserva, no después — nadie se siente atrapado.
- La misma para todos: quita la arbitrariedad y, con ella, la incomodidad.
- Explica el porqué en una frase: "bloquea tu cita solo para ti".
- Recuerda que se descuenta del total — no es un coste extra.
En tu enlace público inkkore.com/tualias (un solo enlace en tu bio de Instagram), el depósito está integrado en el paso de reserva: el cliente elige su hueco, lee la norma, paga en tu medio y queda bloqueado. Ni una sola conversación incómoda — es el sistema el que hace la pregunta por ti. Tú fijas el porcentaje en unos clics, 15 idiomas del lado del cliente. El resultado no es "menos clientes": es menos sillones vacíos, y gente que viene porque se ha comprometido. Tú, a tatuar.