Conoces la escena. Llega una solicitud al Instagram del estudio. ¿Para quién es? La reenvías al grupo de WhatsApp. Nadie responde en dos horas. El cliente se va a buscar a otra parte. Y a final de mes sacas la hoja de cálculo para averiguar quién le debe cuánto a quién, con la esperanza de que todo el mundo haya apuntado bien sus sesiones. Entre varios, el verdadero trabajo oculto no es tatuar: es la coordinación. Y es ella la que te come las noches.
Cada solicitud va directa al artista correcto
Con un enlace de estudio, el cliente elige a su artista (o su estilo) en el momento de reservar. La solicitud llega directamente al pipeline de la persona indicada. Se acabó el filtrado manual, se acabó el "¿esto para quién es?" en el grupo.
Todo pasa por una bandeja de entrada unificada: Instagram, WhatsApp y correo en el mismo sitio. Cada uno ve sus conversaciones y tú mantienes la visión de conjunto. El mensaje ya no se pierde entre tres apps y cuatro personas.
Los splits se calculan solos
Aquí es donde la hoja de cálculo se jubila. Defines una vez la regla de reparto entre el estudio y cada artista, y en cada sesión el cálculo se hace automáticamente. Se acabaron las sumas del domingo por la noche y los "espera, ¿cuánto te llevaste por esa espalda?".
Y mantenemos intacto el principio de Inkkore: 0 % de comisión sobre los tatuajes. El depósito va directo al artista correspondiente (PayPal, IBAN o Revolut). Inkkore nunca se mete entre tú y tu dinero: el split es tu acuerdo interno, no una retención externa.
Una agenda que todos ven de verdad
Una agenda compartida por artista, sincronizada con tu iCal personal. Cada uno bloquea su disponibilidad, gestiona sus guests y sus días libres. Ves de un vistazo quién trabaja y cuándo, sin tener que perseguir a tres personas. Lo que recuperas en concreto:
- Solicitudes enrutadas por artista, desde la reserva
- Splits calculados automáticamente, según tus reglas
- Agenda compartida + sincronización iCal para evitar duplicados
- Depósito (30 % = el estándar del sector) que aterriza en el artista correcto
- Seguimiento de cicatrización automático en J3, J14 y J30, por cliente
Un estudio bien gestionado no es que todo el mundo lo haga todo. Es que cada uno vea con claridad lo que le concierne.
Salir del apaño, sin montar un monstruo
Inkkore reúne el estudio multiartista, los splits, la agenda compartida y la bandeja de entrada en una sola herramienta. Un enlace en la bio, una página de reserva en 15 idiomas, una configuración en 4 minutos y el 2FA que protege el conjunto, porque entre varios la seguridad de la cuenta no es un detalle. La idea no es añadir un software más, es quitar la hoja de cálculo, el grupo de WhatsApp de cajón de sastre y los cálculos de final de mes. Para que dirigir tu estudio vuelva a ser lo que debería: tatuar y volver a casa por la noche con la mente tranquila.